Conflicto en Aysén: ¡Más firmes que nunca!

Conflicto en Aysén: ¡Más firmes que nunca!

23 Marzo 2012

A pesar de la intransigencia con la que ha actuado el Gobierno, los ayseninos no dan pie atrás en sus demandas y siguen con más convicción que nunca alzando la voz en contra del aislamiento y abandono históricos que han sufrido durante décadas

Claudio Salamanca >
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Si hay algo positivo que logró el Hidroaysén en su momento, fue otorgarle a la Región de Aysén un protagonismo que nunca antes había tenido. Gracias a la tramitación del proyecto hidroeléctrico se consiguió acaparar la atención nacional y mundial de los medios, el apoyo incondicional de miles de ciudadanos que protestaron incluso en las ciudades ubicadas en el extremo norte del país, pero lo más importante es que nos recordó que entre esos extensos territorios cubiertos de bosques y hielos milenarios que separan a Puerto Montt de Punta Arenas, existe un trozo de Patagonia y es chilena.

Hoy ese protagonismo nuevamente marca la agenda nacional y aunque los medios poco y nada informen de los hechos que suceden día a día en Aysén, los patagones han alzado con fuerza la voz para reclamar por el aislamiento y abandono histórico que han sufrido durante décadas por parte del Gobierno central.

 A pesar del gran apoyo que el movimiento social ha logrado en la zona, desde la Moneda insisten en que el alto respaldo ciudadano se debe a una especie de maquinación política en su contra. Sin embargo, la respuesta es más lógica de lo que el Gobierno se imagina, la gente se ha plegado en masa a protestar simplemente porque viven en carne propia el aislamiento, el elevado costo de la vida, el deficiente acceso a la salud, la falta de oportunidades, la inexistente oferta de educación terciaria estatal  y en especial, el centralismo asfixiante que en esta región muestra su cara más cruda.

 El Gobierno sin entregar soluciones reales que resuelvan los problemas de fondo, insiste en su teoría conspirativa y ha enviado más personal policial a una zona que desde siempre se ha caracterizado por la tranquilidad de su gente. Con ello no solo pretende criminalizar un movimiento social legítimo, sino que también incurre en el gravísimo error de incitar a la violencia, un error que le puede costar muy caro, sobretodo en un territorio donde los patagones hacen de “local”.

 La historia de Chile bien sabe acerca de la brutalidad con la que el Estado ha reprimido los levantamientos populares, pero hoy en día los patagones tienen a su favor el hecho de que Chile está inserto en un mundo globalizado y cualquier exceso en el uso de la fuerza por parte de la autoridad será juzgado no solo en el país, sino también por la comunidad internacional. En este contexto el Gobierno tiene mucho que perder, después de todo Chile es un ejemplo a seguir entre las democracias occidentales emergentes.

Seguramente son muchos compatriotas que aún no logran ubicar en el mapa donde se encuentran los poblados de Mañihuales, Cochrane, Chile Chico, Puerto Aysén, Puerto Cisnes o incluso la capital regional de Aysén, Coyhaique, pero ciertamente los chilenos poco a poco están comenzando a mirar más allá de los limites de Santiago y se sienten participes de lo que sucede en el sur. Allá los patagones están dando una lección histórica de valor, unidad y perseverancia. Están demostrando, al igual que los estudiantes el 2011, que otro Chile es posible y que se puede soñar con un futuro más prospero en donde la gran mayoría de los chilenos puedan vivir con dignidad.

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