Ni solas ni mal acompañadas: Organizaciones deportivas por y para mujeres (parte II)

23 Diciembre 2020

En los más de 2000 años que tiene el patriarcado, cada vez que intentan controlarnos, las mujeres respondemos con organización y los hombres se sienten amenazados. No los necesitamos, ni a su dinero, ni a sus organizaciones corruptas, ni a su televisión y sus medios sexistas.

Constanza Abásolo >
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La Federación Alemana de Fútbol aceptó el ingreso de las mujeres al ver que éstas pensaban en formar su propia organización. Esta idea provocó espanto y horror en los jefes del fútbol masculino alemán, quienes prefirieron controlar de cerca a las mujeres y no dejarlas hacer.

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Finalmente, las mujeres se unieron a la federación en el año 1952 pero no fue sino hasta 1982 cuando la selección femenina de fútbol pudo jugar un partido oficial. Si no nos quieren dejar participar, ¿por qué temen a la auto-organización femenina? ¿Y por qué nosotras seguimos cometiendo el mismo error de participar en organizaciones que no nos consideran en lo más mínimo?

El caso más importante y exitoso de organizaciones femeninas deportivas es la Women´s Tennis Asociation (WTA) o Federación Femenina de Tenis, fundada en 1973 por Billie Jean King y 8 tenistas más. Estas mujeres, aburridas de las negativas que daba la Federación de Tenis frente a su demanda de recibir el mismo pago que los hombres, fundaron su propia federación y organizaron sus propios torneos. La WTA unificó los torneos, consiguió sus propios auspiciadores y puso mujeres en sus cargos directivos. Hoy tiene más de 1.650 jugadoras, con representantes de más de 80 países y con premios anuales que superan 180 millones de dólares. Esta organización trabajó incansablemente por el pago igualitario entre hombres y mujeres en los premios de los 4 Grand Slam (las competencias más importantes del año). Por su puesto que la WTA puede mejorar y que su modelo no es tan fácil de replicar en el caso de los deportes colectivos, pero es un faro y, para mí, una linda solución. 

Billie Jean King espera que algún día la WTA y la ATP se unan en una sola federación; entiendo por qué. El retorno monetario puede ser mejor para la WTA si se fusiona con la ATP, pero, desde el fondo de mi corazón, deseo que esto no pase, deseo que la WTA se mantenga al margen de la ATP. Me encantaría que las ramas femeninas de todos los deportes, incluyendo el fútbol, estén separadas de sus versiones masculinas; que tengan sus propios auspicios y canales deportivos; que tengan directoras ejecutivas y presidentas y que las decisiones sean tomadas por mujeres; que tengan sus propias estructuras y que no dependan de instituciones masculinas para poder crecer y brillar. Espero que puedan convertirse en una vía paralela y factible para el desarrollo de sus deportistas, en ambientes seguros y libres de acoso; con periodistas capacitados para realizar notas no sexistas; con resguardos para las jugadoras en caso de embarazo; con sueldos justos para que puedan hacer de su pasión una forma de vida y no un camino seco y pedregoso, como lo es ahora.

¡Basta de conformarse con migajas, basta de pedir permiso, basta del control masculino! Si tenemos nada, lo podemos tener todo, por nosotras y para nosotras. Ligas a nuestra medida, un deporte de acuerdo a nuestros intereses. Si tiene que ser sin ellos, que así sea. Ya me aburrí de agradecer sus migajas.

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