"Literatura de trincheras": El camino de un escritor chileno que se abre paso en México

29 Noviembre 2017

Desde la independencia y lejos de las grandes casas editoriales, Víctor Hugo Ortega consiguió que su obra más popular fuera captada por una editorial azteca. Hoy alista su nuevo trabajo, un libro de poemas próximo a lanzar en diciembre.

Guillermo Adrianzen >
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Algunos dicen que escribir poesía es cosa de poetas, y que los grandes escritores necesariamente son personas heridas que sufrieron en exceso.

Definiciones esterotipadas en formas sencillas -e ingratas- de encasillar la labor de un escritor moderno. Entendiendo moderno, como el hecho de pertenecer a una época en que la escritura, propiamente tal, no es un oficio como se lo conoció hace 300 años.

Lo cierto es que el camino de un escritor nunca fue fácil. Menos hoy. Por eso es que cuando una persona desarrolla un oficio de narrador y logra un nivel relativo de éxito, funciona como un perfecto ejemplo de resistencia y de cómo quebrar el molde.

Es la literatura de trincheras, según la define Víctor Hugo Ortega, escritor chileno que recientemente publicó su libro de cuentos "Elogio del Maracanazo" en México.

Mencionó lo anterior, porque resulta paradójico -pero no extraño- tener un espacio editorial primero en el extranjero que en Chile. Publicó cuatro libros de cuentos por estos lados, pero todos autoeditados. Es decir, con el propio bolsillo del periodista y sin ninguna editorial que lo auspiciara. Lo intentó, pero no resultó.

La voluntad de querer ver su trabajo publicado impulsó un mecánica de autor multifuncional. Además de escribir, tenía que vender mano a mano cada uno de los ejemplares de "Al Pacino Estuvo en Malloco", su primera publicación. Así recorrió cafés, universidades, casas de amigos, varios bares y tocó puertas en algunas editoriales. Dejó incluso algunos ejemplares en el asiento de la micro que lo lleva desde Estación Central a su natal Malloco, por involuntaria casualidad.

Un camino más del propio instinto que del solemne protocolo que, sin respeto al tiempo, le presentó la oportunidad de reeditar su obra más exitosa en Mexíco.  Del weon al güey, de la pega a la chamba, del aweonao al pinche pendejo y de las cagadas a la chingadas. Adaptar historias ambientadas en Malloco a un lenguaje atractivo para la gente que vive en Jalisco, Tangamandapio y en el DF, donde estuvo presentando el trabajo durante el mes de octubre.

Ahora el objetivo es otro. Completar un espontáneo tránsito de los cuentos hacia la poesía. " Latinos del sur" es su primer libro de poemas, editado por Hojas Rudas. Está compuesto por 26 poemas presentados a través del formato "Libro objeto". Será presentado este próximo 6 de diciembre en el centro de Santiago.

¿Qué sensación te deja el hecho de que una editorial mexicana se interesó en tu trabajo, antes que una chilena?

La sensación de que cuando uno no es parte de ciertos círculos cuesta que te tomen en cuenta. Yo no pertenezco a ningún grupo de escritores amigos, no participo en eventos para conocer gente y hacer contactos. No me muevo en esos terrenos, así que me imagino que eso ha influido.

Ahora, cuando lo busqué al principio, tampoco se dio, porque mis textos no interesaron mayormente a algunos editores, lo que es válido también. Cuando hubo interés por alguno de mis libros, la concreción del proyecto significaba una espera que no me acomodaba.

En fin, la gente que he ido conociendo es porque se ha cruzado en mi camino, por suerte, por coincidencia y por proyectos literarios. Así fue el caso de esta oportunidad que surgió con Librosampleados de México y su editor Nahum Torres, que fue quien se interesó por el libro. 

¿Por qué "Elogio del Maracanazo" fue el libro que más gustó en Mexico?

Pienso que porque el fútbol y sus consecuencias en la cultura, que es lo que define al libro, es una cuestión universal. Aunque el editor sólo leyó dos de mis libros, el Elogio y “Las canciones que mi madre me enseñó”, y pienso que le vio más potencial al primero. Pero creo que es algo que puede responder él de mejor forma, así que copio y pego lo que me acaba responder Nahum Torres por Facebook: 

“En Librosampleados apostamos por la literatura latinoamericana emergente. Este año nos abocamos a la narrativa sudamericana, en el que Elogio del Maracanazo se inscribe no sólo geográficamente. Lo que más llamó mi atención de los personajes de los cuentos de Víctor Hugo Ortega es que se plantan ante el mundo siempre en referencia a su propia identidad (el Chile de provincia) pero también reconociéndose a partir del otro, ya sea desde la perspectiva de un mexicano o en comparación a diferentes uruguayos. O con base en aquel que fueron en la adolescencia. Son personajes en tránsito de los cuales Víctor Hugo nos comparte momentos de iniciación. Todo ello aderezado de una bella pasión futbolera”. 

¿Por qué tuvo tan buena recepción en Chile?

Esa es una pregunta difícil, porque no sé si tuvo tan buena recepción, más allá de que para haber sido una autoedición, vendió casi todo su tiraje (500 ejemplares) en un par de años. Pienso que tuvo una buena respuesta de la prensa, que se interesó por el libro y eso lo noto en que muchos llegaron por su cuenta al libro con un entusiasmo que a mí me sorprendió en su momento.

Creo que el Elogio es un libro despojado de géneros y normas literarias, tiene un lenguaje muy coloquial, es un libro muy de oído, que busca replicar el habla de los momentos muertos en la vida de los personajes. Pienso que esa puede ser una característica de su buena recepción, ya que me lo mencionaron varios lectores.

Aparte, está el tema del fútbol, del fútbol como fetiche, como un rito que se comparte con conocidos y desconocidos, que es la razón por la cual lo escribí. Y dentro de eso hay hitos muy reconocibles por los chilenos de una generación. Francia 98, Zamorano, Salas, el Coto Sierra, la cancha de barrio, Bielsa y la posición del hincha que observa eso.

Es un libro donde se habla poco de lo que pasa dentro de la cancha, sino de lo que está afuera. Y eso identifica por una cuestión emocional, más allá de los gustos personales por algún equipo o jugador. Incluso, desde ese punto de vista, me parece que también atrae a quien está ajeno al fútbol. 

¿Cómo es el camino del escritor independiente en Chile?

Difícil, de esfuerzo, con problemas logísticos, de difusión, pero lo más importante y creo que lo principal que he podido observar en este tipo de literatura, es el inmenso amor y devoción que tienen los escritores independientes por sus libros. Más allá de mi caso, veo el trabajo de autores históricos que alguna vez autoeditaron como Luis Cornejo, Enrique Lihn, Pablo de Rokha, Stella Díaz Varín y otros actuales como Felipe Risco y José Lizana, y me sorprende la dedicación y el amor por el oficio de la escritura y la creación. Hago la distinción con todos estos autores porque en verdad me parece increíble el trabajo que hicieron/hacen. Emotivo y poético también. 

¿Cómo fue el tránsito de escribir cuentos a poesía?

No fue algo muy drástico ni extraño, porque si bien no había publicado poesía antes de mis libros de cuentos, creo que tenía actitud más de poeta que de narrador, frente a la literatura y frente a la vida. Creo que la poesía y los poetas no son algo exclusivamente de la literatura, con todo lo cliché y raro que pueda sonar eso.

Alguna vez lo conversé con un amigo poeta, Lucho Villegas, y me dijo algo que me quedó grabado: “yo soy poeta, aunque no haya escrito poesía, vivo como poeta”. Me hace mucho sentido su definición y me lleva a otra conversación que tuve alguna vez con mi madre, quien también tenía una relación especial con la literatura, donde nos definimos los dos como poetas.

Una conversación de esas que parten como relleno, pero que terminan siendo una revelación. De todos modos hay una conexión entre ambos formatos en mi caso, porque creo que es un tipo de poema muy narrativo, que siempre está intentando contar algo, aparte de evocarlo. 

¿De qué se trata tu próximo libro?

Bueno, esa pregunta la voy a responder con el poemario “Latinos del sur”, que es mi libro nuevo y que será presentado a fin de año en Santiago, porque el “Elogio del Maracanazo” es una nueva edición de un libro que fue publicado en 2013, aunque en una versión revisada y con un cuento extra.

“Latinos del sur” es un libro de 26 poemas que ha sido editado en un formato de libro objeto, que se presenta al lector de una forma diferente a un texto tradicional. Son poemas que juegan con la idea de extender el concepto de “latino” que tienen las personas de otros continentes; y se concentra en los latinos del sur, que son los chilenos y algunos de otros países sudamericanos.

Son poemas que tienen una esencia narrativa y que presentan muchas imágenes, en una gran influencia que ha tenido el cine en mi vida y en mi escritura. Pero al mismo tiempo son poemas que revuelven muchas emociones, porque ponen en tensión la relación de personas comunes y corrientes con sus propios traumas, que en Chile y Sudamérica son bastante recurrentes.

Al mismo tiempo son poemas que juegan mucho con la idea de lo supuestamente especiales que somos, que en realidad no es tan así, porque los latinos del sur somos demasiado normales. Es un libro que tuve mucho tiempo en mi cabeza, años, y que después de 4 libros de cuentos, tiene una satisfacción creativa que me ha dejado muy contento.

También influye en esto el hecho de que, a diferencia de mis textos narrativos, este encontró interés de una editorial casi de forma automática. Se trata de Hojas Rudas, proyecto de Jael Bolla, que tiene toda una propuesta a contracorriente en la industria literaria. Presenta sus libros como objetos pero al mismo tiempo los libera gratuitamente en Internet. Pienso que la propuesta de esta editorial se anexó muy estrechamente con los poemas latinos del sur. 

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