Manéjate por la vida ¿Y qué pasa en Concepción?
La entrada en vigencia de la ley de alcoholes que promete tolerancia cero a la conducción luego de haber bebido, trae a la palestra –nuevamente- una urgente regionalización.
La nueva Ley de Alcoholes es nacional. Sí, no se permitirá a ningún chileno conducir bajo los efectos del alcohol. Las penas por ello han aumentado considerablemente y se espera que esto no solo genere conciencia sino que además se disminuyan los accidentes.
Hasta ahí todo bien. El problema es que la autoridad encargada de la aplicación de esta ley nuevamente piensa que Santiago es Chile y la verdad es que no es así.
Por qué se preguntarán ustedes. Muy simple, en el sitio en donde se llama a los usuarios a generar conciencia sobre la idea, además se muestran algunas alternativas de transportes para quienes quieran salir tomarse más de una copa de vino y regresar a sus casas sin problemas.
¿Cuántas de las alternativas que se muestran son de Regiones? Ninguna.
¿De cuántas Regiones muestran el plano del transporte público? De ninguna.
¿De dónde son las alternativas de transporte que se muestran? De Santiago.
Pero saben algo, Santiago no es Chile.
En Concepción tenemos nuestra propia problemática con el transporte público, que afortunadamente no subirá su precio y se mantendrá en $420. Afortunadamente porque los taxis y sus tarifas al ojo ya nos tienen molestos.
Lo más decepcionante de esto es que nuestras autoridades no parecen escucharnos
¿Qué piensan ustedes de esto?

