Postnatal: El derecho a la maternidad
Es altamente valorable que se considere al padre en el período de post natal, esto no debiera hacerse mediante la transferencia de tiempo de la madre al padre, sino con una disposición especial para éste. Por Clemira Pacheco
El envío al Congreso del proyecto de ley que extiende el post natal a seis meses es, sin duda, un gran avance que se debe valorar. Es un logro de las mujeres y de toda la sociedad en su conjunto que ha permitido que el Estado asuma que debe entregar beneficios concretos que fortalezcan a la familia chilena.
Sin duda que la prolongación por seis meses del post natal potenciará la relación entre la madre y el hijo, incorporando también al padre, lo cual favorece el desarrollo y el apego del niño, que crecerá con un vínculo más sólido y permanente.
Pero al mirar con más detenimiento este proyecto, encontramos algunos aspectos que es necesario perfeccionar durante el trámite legislativo. Por ejemplo, si bien es altamente valorable que se considere al padre en el período de post natal, esto no debiera hacerse mediante la transferencia de tiempo de la madre al padre, sino con una disposición especial para éste.
Tampoco es adecuado que este beneficio no incluya a la totalidad de las mujeres, pues hay un 20 por ciento que queda fuera por ganar sobre las 30UF como sueldo mensual. Este grupo de mujeres no recibirá la totalidad del subsidio, lo cual las obligará a reincorporarse antes a su trabajo, aunque sea por media jornada. Esto, a nuestro juicio, produce una discriminación que no resulta aceptable. Por eso hablamos de un derecho de aplicación universal, es decir, que beneficie a todas las mujeres sin ningún tipo de discriminación.
Este aspecto es relevante porque en este grupo están las mujeres jóvenes y profesionales que tienen mejores ingresos. Según datos del Servicio de Información de la Educación Superior, el 51 por ciento de quienes se matriculan en la educación superior son mujeres. Además, entre 1999 y 2008, la cantidad de mujeres que se tituló aumentó a un 11, 6 por ciento contra un 9,8 por ciento de los hombres. Estas cifras nos demuestran que en forma creciente las mujeres se siguen incorporando al mundo laboral, y que se trata de profesionales jóvenes que van a quedar fuera de este subsidio, lo cual puede llevarlas a retrasar su intención de ser madres.
Tal situación debe preocuparnos ya que nuestro país exhibe tasas de natalidad comparables con la realidad de los países europeos. En efecto, Inglaterra, por ejemplo, tiene una tasa de 1.84, mientras que Chile de 1.94. Algo que difiere de las tasas de Argentina con 2.25, Perú con 2.51, e incluso Estados Unidos, que tiene una tasa de natalidad de 2.10. Esto nos muestra una tendencia al envejecimiento de nuestra población que no debe dejarnos indiferentes.
Por lo tanto, lo que creemos que debe hacerse es establecer en Chile el derecho universal a la maternidad, para todas las mujeres sin ningún tipo de distinción, no quedarnos sólo en un subsidio a la maternidad como es la extensión del post natal, sino que impulsar una política de Estado que favorezca la maternidad como un concepto básico, involucrando a la madre y al padre, pues eso nos permitirá tener una sociedad más sana, más integrada, con valores profundos, con respeto al otro, y con más igualdad y solidaridad.



Aún no termina de convencerme
Aún no termina de convencerme este proyecto de ley, soy estudiante universitaria, estudio una carrera altamente competitiva respecto de genero y siento que mas que favorecerme, me perjudica. Desde que decidí entrar a estudiar he tenido bien claras mis prioridades, decidí postergar la maternidad (como ocurre con la mayor parte de mujeres profesionales) y la llegada de esta ley no hace mas que aumentar la discriminacion en el trabajo, frenando el ingerso de las mujeres al mundo laboral.
Como papá no puedo más que
Como papá no puedo más que coincidir con el planteamiento de la honorable, pues el apego y los lazos que se crean durante los primeros meses de vida del bebe son de suma importancia, más aún, tengo la convicción que la crianza de los bebes durante sus primeros días de vida, es algo que debe involucrar a la pareja y no solo un deber de la madre.